sábado, 14 de noviembre de 2020

Vendredi le 13 novembre



[Este poema forma parte de la compilación "Fratricidio. Poemario en cinco actos. Acto 4: Manouche o el corazón delator (2011-2018)"]



La profecía anhelada

se revela

Nunca desvelaré mi premonición

el deseo de una masacre

se ha hecho carne

se ha hecho fuego

se ha hecho metralla

París en llamas

Mi corazón da vueltas sobre sí mismo

Por qué tan lejos de mis brazos que aúllan

Ahora, aquí

A más de mil kilómetros

La gente muere a tu alrededor, hermoso mío

Deseé la muerte de los civiles

el caos absoluto

sólo para poder hablarte de nuevo

Para que intuyeras

a las puertas de la última de las guerras

el gran secreto que guardo

Y ahora

mi cerebro contaminado

no sabe lo que desea

Si velar toda la noche

por la muerte providencial

o anhelar tu regreso sano y salvo

auxiliado en otros brazos

más fuertes y oportunos que los míos






jueves, 28 de mayo de 2020

Frances Farmer will have her revenge in Minnesota

[Este poema pertenece a la serie "Fratricidio: Poemario en 5 actos" enmarcado en el Vol.3: "Monique y las leyes de la física"]



Monique me dijo una vez:
"No me mires de esa manera"
Abrumado por el torbellino que bullía tras mis ojos
"No me muerdas el labio"
"No eres mi novia"
Pero yo os juro que escuchaba su corazón latir

Sus ojos entrecerrados escudriñaban la metafísica de la hierba
y con un brazo yo me sujetaba los pechos
cubiertos bajo mis ondas al agua
cual Hedy Lamarr recién descubierta
Curiosa y virgen en el incólume lago

Ahora solo sé que hay un rayón a contracorriente
quizá premonitorio
en mi piel pulida y sana

Sólo sé que:
Hay algo dentro de mí
que no se puede calmar
mediante lo carnal
pero sí

mediante el llanto

sábado, 14 de julio de 2018

La repetición del desastre

[Este poema pertenece a la serie "Fratricidio: Poemario en 5 actos" enmarcado en el Vol.3: "Monique y las leyes de la física" (2011-2018)"]

Su voz cadente
su rostro velado en sueños
Mirar la celosía de sus ojos ignífugos
es una de mis tres vidas paralelas
Le tengo temor
porque lo he tenido tantas veces
en aquél lugar que mi mente inventó
Más allá de las colinas
Sentados en la falda de la montaña
que separa nuestros pueblos
Entre la marabunta
Bajo los focos y el fuego
-que hurtábamos pues nos era ajeno-
Ígneo astro con luz propia
que nunca llegué a nombrar
Estrella moribunda
que titila agonizante
cada cierto tiempo y nunca se marcha
Como esa eterna muela del juicio
eres una pequeña cruz que mi boca lleva
Ahora mírame y dime
Muchacho del solsticio
Insecto paleolítico ya inexistente
sal de tu sueño de siglos y dime
si mi anciano corazón de ámbar te sigue protegiendo

lunes, 18 de junio de 2018

Brumario

[Este poema pertenece a la parte 5 del poemario "Fratricidio": "Justine o las virtudes del infortunio (2016-2018)"]




Colgaré pósters tuyos por todas las paredes de este estómago vacío
de mi útero en estado de espera
Como si tú fueras Leif Garrett y estos fueran los 70
cuando tú naciste

Como si tú fueras Leo Di Caprio
yo fuera mi admirada prima
y esto fuera el 96
y pisaste España
y las mujeres admiraban tu rostro extasiado
Cuando yo todavía no sabía cómo jugar con animales de peluche
y pasaba las tardes atormentada frente al sol de Castilla
bajo el yugo matriarcal

Como si tú fueras, qué se yo
el muchacho que me dio mi primer beso
Y los dos tuviéramos veintiún años eternamente
compartiendo el mismo espacio y el mismo tiempo
respirando a bocanadas el mismo aire y el mismo polvo
por gracia de ese dios que un día inventamos

Ahora yo tendré veintiseis y tú cuarentaycuatro
Y aunque no lo parezca
el tiempo se detiene todavía
y ciertas punzadas siguen suspendidas como basura en el espacio sideral
flotando a la deriva en el abismo
dentro de una cápsula temporal
en un tiempo que ya no es tiempo
En un lugar sin culpa ni muerte
Donde todo podrá ser posible algún día



sábado, 19 de mayo de 2018

21.45: Las farolas se desperezan.

[Este poema forma parte de la compilación "Fratricidio. Poemario en cinco actos. Acto 1: Annabel o la elegía interminable (2003-2018)"]





Dijeron que había cien como tú
Que mendigabas bocadillos
a las puertas de las discotecas
en aquellos lejanos polígonos de la Garena
Y que te aparecías
en los trances de las médiums
puntual cada atardecer
flotando sobre sus cabezas
y que pedías ayuda
Atrapado entre las ramas
En las tripas de la alberca-pirámide alberca-dólmen alberca-Taj Mahal
Enterrado en el agua
dijo Paloma Navarrete
-y tenías que ser tú-
dijo
-todas dijeron-
que vagabas por la casa abandonada
de la urbanización
llamando a tu madre
Y todas estaban ya cansadas
de los lamentos de ese niño
Que no estaba ya en el mundo de los vivos
Pero tampoco en el de los muertos




sábado, 27 de febrero de 2016

Eterno equilibrista.


[Este poema forma parte de la compilación "Fratricidio. Poemario en cinco actos. Acto 1: Annabel o la elegía interminable (2003-2018)"]


Las violetas pendían de mi brazo incólume
como desmayadas aves de mal agüero

Iba con ellas en procesión
subiendo por la cuesta de Getsemaní
y echados los doce años a la espalda
como doce cilicios
como las doce colas de un látigo en suspenso
a punto de rozar la piel que ya no existe
la piel de las serpientes eléctricas

Una década ha pasado
y solo una de ellas ha mudado
¿Dónde están ahora
las cenizas de ese traje de polvorientas escamas?

Él continúa entero
su calavera da fe
sus doce años languideciendo bajo el tejado de zinc

Catorce años después
sobre estas profundas raíces
crece un robusto adolescente
cuyas nudosas ramas
custodian la pátina inmaculada del muro
la entrada
a la ignota cueva del tesoro

sábado, 7 de febrero de 2015

Places where i'd never dare to go



"In the night I see them glow
Wild eyes"

"Alma Salvaje" tiene todo lo que tengo (amor, arrojo para mirarme a la cara, un zorro -"Chúpate esa, Coyote Espacial"-, un marido maravilloso...), todo lo que temía y temo (la ciudad de la nieve perpetua, los cuernos, el cáncer, la madre, la madre, la madre,
la madre...) y todo lo que me puede salvar (el valor, la voluntad, las drogas duras, la heroína, la heroicidad) ¡Oh! Si las drogas son ahora las que me mantienen de puntillas sobre la madera astillada, las deliciosas drogas blandas, las sales que sostienen mi cuerpo sobre la superficie del mar Muerto.

"Ayer volví a soñar con su dorada Minnesota. Yo soy Detroit, détruit, pequeños escombros, quebrados órganos de cristal que deslumbran a los viajeros desde lo alto del basurero"
(Libro de Sandro, "Cárcel". Capítulo X, versículo Y.)