sábado, 27 de febrero de 2016

Eterno equilibrista.


[Este poema forma parte de la compilación "Fratricidio. Poemario en cinco actos. Acto 1: Annabel o la elegía interminable (2003-2018)"]


Las violetas pendían de mi brazo incólume
como desmayadas aves de mal agüero

Iba con ellas en procesión
subiendo por la cuesta de Getsemaní
y echados los doce años a la espalda
como doce cilicios
como las doce colas de un látigo en suspenso
a punto de rozar la piel que ya no existe
la piel de las serpientes eléctricas

Una década ha pasado
y solo una de ellas ha mudado
¿Dónde están ahora
las cenizas de ese traje de polvorientas escamas?

Él continúa entero
su calavera da fe
sus doce años languideciendo bajo el tejado de zinc

Catorce años después
sobre estas profundas raíces
crece un robusto adolescente
cuyas nudosas ramas
custodian la pátina inmaculada del muro
la entrada
a la ignota cueva del tesoro

sábado, 7 de febrero de 2015

Places where i'd never dare to go



"In the night I see them glow
Wild eyes"

"Alma Salvaje" tiene todo lo que tengo (amor, arrojo para mirarme a la cara, un zorro -"Chúpate esa, Coyote Espacial"-, un marido maravilloso...), todo lo que temía y temo (la ciudad de la nieve perpetua, los cuernos, el cáncer, la madre, la madre, la madre,
la madre...) y todo lo que me puede salvar (el valor, la voluntad, las drogas duras, la heroína, la heroicidad) ¡Oh! Si las drogas son ahora las que me mantienen de puntillas sobre la madera astillada, las deliciosas drogas blandas, las sales que sostienen mi cuerpo sobre la superficie del mar Muerto.

"Ayer volví a soñar con su dorada Minnesota. Yo soy Detroit, détruit, pequeños escombros, quebrados órganos de cristal que deslumbran a los viajeros desde lo alto del basurero"
(Libro de Sandro, "Cárcel". Capítulo X, versículo Y.)

sábado, 20 de octubre de 2012

martes, 21 de agosto de 2012

lunes, 6 de agosto de 2012

Cata de albercas.





La piscina es un animal taimado. Un camaleón helado, una ruleta rusa con olor a santidad.
Hay un rayo de sol bajo el agua que soporta todas mis piruetas y zambullidas, mis ascensos y descensos.  Jamás percibo la frialdad, por mucho que me lance una y otra vez.
Annabel se diluye, ya circula por mis venas. Casanova le protege a dos metros de distancia frente al borde, porque supo ver en el agua con diecisiete lo que nosotros descubrimos  veintiséis años más tarde.

martes, 17 de julio de 2012

24 de Noviembre del 2008



-Y le pedí al Padre Karras/
/que exorcizara mi casa/
/pero que no escapara/
/mi Ángel Custodio/

Y después cual Zeus/
/me abrí la cabeza en dos/
/y ¡oh! sucedió/
/Minerva surgió/


/y dijo:




-Están demasiado enquistados.